Juliann y Patricio - I do!

Hola de nuevo,

Llegamos a la mitad del tercer mes del año... Es increíble como pasa el tiempo, hace un par de semanas tenía 32 años, y la semana pasada cumplí 33... Y a los 33 años puedo decir que amo mi trabajo, amo ser parte de historias como esta, y que he llegado a donde no pensé que llegaría y me alegra poder salir de mi zona de confort y enfrentarme a nuevos retos a pesar del temor que se suele sentir. En fin, bienvenidos los 33, y así los que vengan. ;)

Espero que hayas sido paciente mientras llegaba el día en que por fin te comparta esta boda. Como te conté en el post de la semana pasada, esta es una hermosa historia de amor que, con su boda, simplemente tiene un nuevo comienzo.

El 11 de enero de este año llegué cerca de las 6 pm al que hoy es el hogar de esta pareja, para fotografiar a Juliann y a sus damas mientras se alistaban para la ceremonia. Después de fotografiar los por menores del maquillaje, los anillos y otros detalles, aparecía Patricio, aun sin vestirse, junto con su mamá para dejar el ramo de novia y los de las damas. Estefani, mi asistente, le dijo "¿Qué haces aquí? ¡Todavía no puedes ver a la novia!". A lo que el contestó "Si no la quiero ver...", yo le dije "no seas mentiroso, que sí quieres verla". Patricio me miró y agachó la cabeza sonriendo, "es cierto, sí quiero verla." Vería su deseo cumplido horas después.

Juliann estaba simplemente radiante, con un maquillaje muy natural. Al igual que su mamá, que no tuvo tiempo de acostumbrarse al calor de Portoviejo, ya que en Michigan, de donde venía la familia de la novia, estaban en pleno invierno. A pesar del calor, tanto mamá como damas estuvieron sonrientes para las fotos previas.

Listos todos, partimos para la iglesia, ya empezaba la mejor aventura de sus vidas: unirlas en matrimonio. La ceremonia empezó puntualmente, y entre los diferentes elementos de la misma, los hermanos y una amiga de Juliann, cantaron himnos y fue realmente hermoso (la novia aun me debe verla cantar 😉)

En Estados Unidos se tiene la costumbre de fotografiar a los novios y la corte después (a veces antes) de la ceremonia, en algún lugar especial donde se puedan tener lindas fotos del recuerdo juntos. Así que los novios escogieron el Parque Central, y después de la ceremonia volamos para allá y aprovechamos cada minuto para hacer las fotos que hicieran felices a Juliann y Patricio. La única razón por la que detuvimos la sesión fue porque llamaron del salón de recepciones para decir que todos los invitados estaban esperando. Empacamos todo y fuimos al Club Bellavista donde la fiesta estaba a punto de empezar.

Y así la noche llegó a su fin para mí, los novios y su familia siguieron disfrutando de la fiesta. Al final de la noche no importaba de donde habían venido los invitados, tanto extranjeros como nacionales estaban contentos por Juliann y Patricio, y todos bailaban al ritmo latino.  De nuevo mis felicitaciones para esta hermosa pareja, les estimo mucho, y no puedo esperar a ver que les trae el futuro con la bendición de Dios. 

Yo me despido hasta la próxima semana. Este jueves tengo programada una sesión de quinceañera, y el sábado una boda, estoy ansiosa por que llegue el día. La próxima semana te tengo una sesión familiar, así que sigue en sinfonía.

Me despido deseándote una excelente semana, nos leemos.

-Emilia