Vielka y Eduardo - Esperando a Natalia

Hola y bienvenidos a Octubre!

Sin darnos cuenta llegó el décimo mes del año y ya mismo nos llega el 2016. Así que por si las moscas yo ya compré mi agenda del próximo año lista para anotar esas sesiones y bodas que se vienen ;)

Hoy cambio el tema de las bodas, pero lo retomaré la próxima semana, para hacer una pausa maternal. Vielka me contactó hace unos meses para planificar su sesión de embarazo conmigo, decidió que sería en la playa La Tiñosa, aprovechando que en esta época del año la marea está baja (aunque unas semanas después de esta sesión la marea había vuelto a subir... la naturaleza es impredecible). Ese día el sol estaba a toda potencia lo cual me hizo muy feliz, así que después de caminar bastante hasta llegar al lugar donde queríamos hacer las fotos, empezamos nuestra sesión.

Vielka estuvo acompañada, por supuesto, por Eduardo el papá de Natalia, en los dos podía ver la emoción y alegría que causaba la pronta llegada de la bebé. Así que combinando esa emoción, el paisaje hermoso, el sol y otros detalles, logramos estas hermosas fotografías.

Antes de que las veas te voy a contar la anécdota de esta sesión: Ya estábamos terminando, el atardecer era increíble y yo quería aprovecharlo al máximo, así que mientras caminábamos hacia el auto, paramos para hacer unas fotos finales. Dejé mi reflector en la arena, encima de él estaba mi bolso, y otros implementos que llevo a las sesiones, una bolsa plástica con la ropa de la bebé que usamos para la sesión y las llaves del auto. Quien se ha hecho una sesión de fotos conmigo sabe que olvido del mundo y me concentro en lo que estoy haciendo, Vielka y Eduardo estaban en la misma onda, hasta que uno de ellos dijo: ¿no se están mojando las cosas? Corrí hacía mi bolso, que gracias a Dios no se mojó, pero mi bolsa de utilería y el reflector no corrieron la misma suerte, al igual que las llaves del auto... Al regresar a él, Eduardo quiso desbloquear el auto con el control remoto y abrir la puerta... sin éxito. Eduardo abrió la puerta con la llave y sonó la alarma, pero ya podíamos estar dentro del auto, aunque con la alarma activada el auto no podía encenderse. Cuando nuestras cosas empezaron a mojarse, el control remoto estaba sumergido en agua, así que lo más probable era que el agua había entrado al aparato y lo había dañado. Vielka sacudía y golpeaba el remoto contra su mano y salía una combinación de agua y arena de adentro. Eran las seis de la tarde en una playa que poco a poco se vaciaba de gente, y cada minuto se hacía más oscura, apenas si había señal en los teléfonos y la mamá de Vielka todavía no estaba en camino de rescatarnos... nos empezó a dar miedo. Después de tanta sacudida y secada con un escarpín de la bebé, con mucho escepticismo Eduardo intentó por enésima vez desbloquear el auto y aunque pitó para indicar que la alarma se había desbloqueado, nada parecía haber cambiado. Eduardo metió la llave en el encendido, sin que sonara la alarma, y la giró, pero el carro no prendía, él pensaba que la alarma seguía activa, yo lo animé diciéndole que la alarma no había saltado, que lo volviera a intentar... y se encendió! Así que después de muchos sustos, motos que entraban y salían, y de pedir a Dios que el carro prendiera y que no nos robaran, salimos de la Tiñosa apenas pasadas las siete de la noche. Sin duda la experiencia nos dejó una buena historia para contar.

Espero que no te hayas aburrido con la historia y que aun sigas aquí para ver las fotos finales de la sesión de embarazo de esta linda pareja.

Las dos últimas fotos fueron justo después de que descubrimos que nuestras cosas se estaban mojando... en serio, si veo un atardecer, voy a seguir haciendo fotos hasta que el sol se vaya.

Hoy estoy en camino a la Sierra, de nuevo a visitar a mi familia y a cavar papas! Sin duda será una buena experiencia para fotografiar. Mientras estoy fuera escríbeme a mi correo emilia@ctrlzfotografia.com y cuéntame de la sesión que tienes en mente: en pareja, en familia o sola, no hace falta una ocasión especial para hacer bellas fotografías, la excusa la pones tú ;)

Hasta la próxima semana,

Emilia