El sentido de la navidad

¡Buenos días!

Llega esa época del año que es muy esperada por muchos y despreciada por otros, donde todos los canales de televisión se dedican a pasar películas que hablan del amor, regalos, tiempo en familia y "el verdadero sentido de la navidad".

Pero en todo el afán de los regalos, la comida y las reuniones con familiares, amigos y colegas de trabajo, nos perdemos del momento glorioso y silencioso del nacimiento de Jesús. Después de que María y José buscaran en vano un lugar donde pasar la noche, no tuvieron otra opción que ir a un establo, y ahí, en medio de unos sucios animales de granja nació el Salvador del mundo; Jesús dejó su hogar junto a Su Padre y pasó su primera noche como un indefenso recién nacido en un comedero de animales. Y quienes celebraron con ellos la hermosa noticia de su nacimiento no fueron los reyes, o las personas más importantes de Jerusalén, sino unos humildes pastores, quienes sin duda se maravillaron y asustaron al ver una hueste de ángeles anunciando el nacimiento del Mesías.

¿Estás segura de que sabes cuál es "el verdadero sentido de la navidad"? ¿Estás segura que entiendes el sacrificio de Jesús? Ser un niño que necesitaba cambios de pañales, que lo amamantaran, que le enseñaran a caminar y a sentarse solo. Dios mismo se volvió un ser tan frágil como tú y yo para darnos salvación y vida eterna con su muerte en una cruz. También para poder consolarnos en nuestras tristezas y luchas, recuerda que Él enfrentó tentaciones, y también sintió el dolor de perder seres queridos. Así que si hay alguien que nos entiende es Él.

Cuando pienso en el verdadero espíritu de la navidad, pienso en que a Jesús no le ponen mucha atención en estas fechas, y que cuando lo hacen solo ven al lindo niño en el pesebre, pero Él es mucho más que eso. Cuando Jesús nació no pensaba en regalos caros o cenas, no pensaba en ponerse su mejor ropa ni mucho menos en pasársela toda la noche mirando la pantalla de un celular. Él pensó en darte a ti y a mí lo mejor que tenía: Su propia vida para rescatarnos de una vida sin sentido y de una muerte eterna lejos del Padre Celestial.

Esta noche cuando te sientes a comer, no agradezcas solo porque tienes que comer o por los regalos que tienes para tu familia. Agradécele a Dios por desprenderse de su Hijo amado una noche en Belén y agradécele a Jesús por dar su vida por amor a ti y a mí.

Que hoy el verdadero protagonista de la celebración pueda entrar en tu corazón a vivir ahí por siempre.

Feliz navidad!